Vivir es destruir, amor y construir. 08-05-2017

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1315. Si uno no puede opinar, cuestionar, a los ricos. Entonces, todo se acaba. Porque, de la misma manera, tú ni nadie podrá cuestionar nada, a nadie. Y por supuesto, los ricos tampoco podrán exigir nada a los que los ayudan para que sean ricos, o sigan siéndolo.

Y, entonces, ya estamos al final del camino: ¿Por qué no vemos ni comprendemos, que, sin respeto, sin tratarnos a todos por igual, la vida no puede ser porque nos destruiremos unos a otros?   

 

 

1316. Todo triunfo, lleva en sí la derrota. Porque, para que el triunfo sea todo el tiempo, se ha de estar luchando constantemente, siempre por la victoria. Y como esa lucha para ganar siempre, es agotador, esos que habíamos vencido, derrotado, se envalentonan y preparan para vencer.

Eso es el paradigma de la vida: el que está cansado, agotado, se degrada y debilita. De manera que los derrotados se apoderan del débil, agotado, degradado.

 

 

1317. Si Macron, es un 'idiota útil', también lo ha sido Hollande, Valls. Y, Trump, Merkel, May, Rajoy, Trudeau, etc., todos los que mandan, son también 'idiotas útiles'. Porque saben dónde están las fuentes que alimentan al islamismo, al integrismo, al fanatismo. Pero todos se relacionan con esas fuentes que alimentan, que les dan soporte, apoyo, a los terroristas. 

Pero cuando a los que mandan en Europa, a los americanos, se les pregunta sobre esas fuentes del terrorismo, ¿qué contestan ellos? Los oficinistas de Trump, ya han informado que tiene que viajar Arabia Saudí, a Jerusalén, a Roma.

 

 

1318. Sé de qué hablabas, sobre las palabras propias que usan los venezolanos. Pues, en el Reino de España, donde hay diferentes lenguas, el castellano es como un rodillo que todo lo aplasta, devora. Ya que existe el nacionalismo español, centralista, brutal, cruel, fanático. Hasta el extremo de que, el régimen del dictador Franco, se propuso eliminarlas, y aunque hizo todo lo que pudo, no lo consiguió. 

 

 

1319. Creo que no tienes salida. Cuando uno trabaja, tiene que ser a cambio de algo. Por tanto, el que trabaja, tiene que cobrar una paga, dinero, A no ser que los chicos estén enamorados de ti, como si fueras un santo, y solamente por el hecho de estar contigo, ya se encuentran satisfechos, como si hubieran cobrado dinero.

De todos modos, una persona honrada, no corrupta, cualquier persona que trabajo para él, sea lo que sea lo que haga, ayudar, colaborar, enseñarse, le daría una paga.

Hay otro problema. Si trabaja contigo, en tu negocio, ¿no la deberías asegurar? Y entonces, si se daña, se lastima, ¿qué harás?

 

 

1320. Nuestro problema es que todos somos necesitados. Por lo que, las palabras tienen muy poco valor: pues sólo van en esa única dirección de pedir, solicitar que nos alivien, ayuden, en nuestro problema, que es nuestra existencia.

Luego podemos hacer poesía con ello, pintar, hablar a audiencias, escribir libros que decimos que es para ayudar a los demás; y así, alimentamos nuestra vanidad, sacar dinero.

 

 

1321. El racismo, es una enfermedad que necesita el odio. Sin odio no hay racismo. ¿Por qué es que odiamos tanto a los demás? Es porque tenemos envidia, celos, porque nos creemos que son más que nosotros, más libres, enteros, capaces. Y como en verdad somos tan poca cosa, sin comprendernos, ni comprender la realidad, es que vivimos presos, vivimos con esa pesada carga de la envidia, los celos, el odio.

Pero ese, problema es de cada cual, no lo causa la persona que odiamos. Porque si destruyéramos a esa persona, que odiamos, veríamos a otra que también la queríamos eliminar.

Y esa, es la locura en que vivimos, sin ser cosmopolitas; somos pueblerinos, aunque vivamos en una gran ciudad, tengamos estudios, un buen empleo; vivimos dentro de un pequeño bucle, al que hemos hecho lo más importante: el racismo y su odio contra los demás.

 

 

1322. La locura no es una enfermedad rara, especifica de una persona, todos tenemos esa misma locura que vemos en los demás. Pero hay algunos, los ladrones, que se convierten en cleptómanos. Y estas personas, tienen la capacidad mental, necesaria para robar sin cesar, acumular dinero, mentir, falsear la realidad, traicionar a quien haga falta, para proseguir con su vicio.

Ahora bien, nadie solo no puede hacer nada. De manera que necesitamos la colaboración, la complicidad de otros, que también tienen el vicio de robar, de ser corruptos. Por lo que el problema no es solamente de un ladrón, sin no de que hay una trama de ladrones grandes, ladronzuelos, muy importantes, que entre todos se tapan para esconder y disimular sus maldades.

De manera que, el robar es el problema de todos. Todos hemos robado, robamos, de una manera o de otra, no solamente dinero, sino algo que queremos y no tenemos. Y como ese deseo de querer, es infinito, ahí están los que están drogados, enfermos con su cleptomanía.

La pregunta es: ¿Puede alguien, que sea serio, que tenga compasión, amor, por las personas, por sí mismo, dedicarse a robar, ser cleptómano, hacer daño a los demás y así mismo?

 

 

1323. No te equivoques, Susie, uno si quiere ser serio, honesto, lo ha de cuestionar todo: los ricos, los pobres, la autoridad y los que no la tienen, los sabios, los inteligentes, y los que no saben escribir ni leer. Porque todos somos básicamente iguales: desvalidos, necesitados, personas que siempre necesitamos a otras para poder sobrevivir. Si lo comprendes, si ves la realidad de ese hecho de la necesidad de los otros, entonces las puertas de la inteligencia se abren y nos convertimos en personas no egoístas, no racistas ni xenófobas, ni usureros, avariciosos, con miedo de que nos quiten eso que creemos que es sólo nuestro. ¿Vivir con miedo a los demás, sea al que vive cerca o lejos, nos hace bellos o feos? ¿La belleza y el miedo, pueden ir juntos?