Vivir es destruir, amor y construir. 21-03-2017

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876. Todos los problemas en democracia, se resuelven con más democracia. No con ruido, ni insultos, enfrentamientos, conflictos. ¿Qué es más democracia? Ir a la esencia de ella: votar para que algo sea aceptado o no. Fin del problema.

Ahora la pregunta: ¿Quiénes se oponen a más democracia, a que se vote? Los que tienen miedo de que algo se pueda perder -porque creen que ese algo es sólo suyo para siempre, cuando eso es irreal, ya que la vida nos da y nos quita accidentalmente, cuando quiere-, por lo tanto, son los egoístas que no quieren ni saben ceder, renunciar, morir a lo que genera y causa división, conflicto, enfrentamientos, violencia, guerra.

 

 

877. Los foros, aunque unos crean que tienen y son de un país -el suyo-, están equivocados. Pues todo lo de Internet, si está abierto, no cerrado, forma parte de la globoesfera, que no es de nadie, sino de todos los que quieran participar.

 

 

878. Los jóvenes no se movilizan, porque sus reclamaciones no se van a atender ni solucionar. Todos sabemos que, mediante la participación en la política, un cambio fundamental, radical, no es posible. 

Los políticos actuales no quieren tampoco un cambio radical, ya que están atrapados en satisfacer las necesidades y requerimientos que la vida les reclama. Pues, el cambio los dejaría descolocados, fuera de su viejo patrón superficial de lo viejo, conocido, repetitivo, que les satisface el dinero suficiente para vivir como lo hacen. 

Y lo viejo ya sabemos lo que es: corrupción, falsedad, mentiras. Es preciso, que nos encaremos con la verdad, con la realidad, sin huir ni reprimirla ni querer cambiarla. Pues la política, tiene su momento, su lugar, a la hora de poner un cierto orden doméstico. Aunque el cambio, para que sea verdadero, real, ha de ser psicológico. Donde comprendamos que todo el problema es uno. Y sólo uno lo puede resolver. 

Pues, el problema es mi vida, lo que hago con ella, de manera que eso que hacemos en la vida va a determinar mi estado psicológico. Por tanto, si dentro de mí hay infelicidad, amargura, celos, envidia, rabia, deseos de venganza, de destrucción, ¿qué es lo que podemos dar, ofrecer a los demás? ¿Qué clase de relación voy a generar en los demás?

Los problemas, para resolverse, ha de haber claridad mental, inteligencia, y estás sólo pueden ser cuando no estamos ni divididos ni en conflicto internamente.

 

 

879. Eso sería tanto como preguntar, decir: ¿Por qué la vida de Vicente no es como la de Manuel? Aunque esa pregunta es errónea, falsa, tendenciosa, malvada, corrupta, superficial, infantil, porque todas las personas son iguales en sus necesidades: han de comer, beber, dormir, necesitan tener buenas relaciones, afectuosas, necesitan trabajar para satisfacer sus necesidades, ser respetados, necesitan ser libres e independientes.

 

 

880. Los problemas que los vemos grandes, para comprenderlos los hemos de ver minis -pequeños-: si tú vives mucho tiempo con varias personas y estás harto porque no te tratan bien, no te respetan, te humillan, no son justos contigo, etc., y decides que quieres dejar de convivir con ellos, ¿qué te parece que te digan que, para ser libre e independiente, antes lo tienen que votar todos para aprobarlo o no?

Eso es absurdo, pues la libertad, lo más sagrado que hay, ya que es amor, no está sometida a ningunas ley ni orden mundano. Sino que la libertad genera la ley que, repito, es amor. Por eso, la libertad es orden, el máximo orden posible, la máxima seguridad posible.

 

 

881. Eso mismo que tú has dicho, también lo dicen los otros, pero justo al revés, pues también tienen sus torturadores mentales, que 'los psiquiatras tendrán mucho trabajo, pero para quitaros de la cabeza las chorradas que os han metido en el tarro desdés pequeños'. O sea, que estáis empatados. Porque en realidad, todo éste asunto es, como no puede ser de otra manera, ya que es un invento de los hombres, como un partido de fútbol, un juego agresivo, cruel y violento, donde las más bajas pasiones sacan a relucir quiénes somos: brutales, crueles, corruptos, mentiros, falseadores de la realidad, hipócritas cristianos. Ya que los cristianos tienen el mandato de ser todo lo contrario: verdaderos, bondadosos, pacíficos, dispuestos a renunciar a lo que haga falta para que haya concordia, caridad, compasión.

 

 

882. Cuando empezamos a decir, eso es mío, eso no es tuyo, todo lo que nos hace diferentes de los animales, desaparece. O, puede que aún seamos animales vestidos, que manejamos máquinas, etc., pero que en realidad seguimos siendo brutales, crueles, reñidores, que se enfrentan violentamente para resolver los problemas.