Vivir es destruir, amor y construir. 16-11-2017

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3044.  El fin del mundo, si se entiende como el fin del universo, eso es imposible. Porque el universo es infinito. Porque el universo, ha de estar dentro de algo más grande que el infinito.

Y eso más grande que el infinito, también tiene que estar ubicado, sostenido, por algo más grande. Y así, también hasta el infinito. 

 

3045. Dices, la constitución se cumple o se reforma. Eso no es un hecho. Y como tú sabes, todos hemos de atenernos a los hechos. Ahí están los presos políticos, encerrados ya hace un mes. Sin hacer ni un acto violento. Ni promoverlos, ni alentarlos, ni planificarlos.

La cuestión está, en que el nacionalismo centralista español, como lo demuestra la piña que han hecho, no quieren de ninguna de las maneras, dar la libertad ni la independencia.

Pero ellos, no se acuerdan o no saben, que la libertad es amor. Y el amor es libertad. Es decir, mal asunto para los que se oponen al amor, la libertad. 

 

3046. La cuestión es, si saben que son tan pocos los que quieren la libertad, ¿por qué, no se les deja que ellos hagan las elecciones, que las organicen? Sin declararlas ilegales, el nacionalismo centralista español.

¿No saben que la olla presión, si no tiene una válvula de seguridad, puede explotar?

Si no se les obliga mediante Europa, u otro país poderoso, ellos no lo van a consentir. Por la sencilla razón, que los nacionalistas centralista españoles, no quieren perder los ingresos que reciben de los que quieren la libertad, independencia. Y con el dinero, ya sabemos que las personas, si ven que peligra, les entra pánico, se vuelven agresivas, violentas, se enloquecen.

Pero, eso tiene un remedio: empezar a decir la verdad, no esconderla, no falsear la realidad de lo que le toca recibir o dar a cada uno.

 

3047. ¿Se puede vivir al margen de la sociedad? Se puede vivir al margen de la realidad, hasta cierto punto.

¿Podemos vivir aislados, reprimiendo el mundo, haciéndonos neuróticos, beatos santones? Seguramente, nos haríamos tan agrios, tan exigentes, que las personas huirían de nosotros, nos rechazarían.

Vivir así, ¿es compasión, es amor? 

 

3048. Nosotros no podemos dejar de estar condicionados. Nosotros sólo podemos ser conscientes de que estamos condicionados. Y ver qué sucede con esa percepción de que estamos condicionados.

¿Puede uno dejar de ser africano, hindú, europeo, americano, asiático?

Puede darse cuenta de todo eso lo que implica, lo que genera, provoca. Y puede no aprovecharse de ello, o amargarse.

Porque la realidad, lo que es, es un hecho que no se puede cambiar.

 

3049. Cuando uno intenta hacer algo, lo primero que hay que tener es suerte. Es decir, que no haya unos que, por celos, por intereses económicos, románticos, emotivos, estén siempre queriendo que se fracase, queriendo destruir eso que se quiere construir.

Así que, todo fracaso, si lo hay -pues el fracaso y lo contrario, son un estado emotivo-, es por culpa siempre de dos: el que quiere destruir y el que quiere construir, crear algo nuevo.

Es decir, tanto el fracaso, como conseguir algo, son dos procesos que obedecen a una dinámica, que es la sucesión de la causa y el efecto. Lo que sucede, es que inflamamos el fracaso, como la consecución.

Pues si lo viéramos dentro de cien años, veríamos que toda la derrota o la victoria eran precisas. Estaban más allá de los deseos de contendientes, que luchaban, se esforzaban, se mataban.   

 

3050. También se puede decir lo mismo del destino. Que podríamos describir, como lo desconocido que nos tiene que llegar. Y por eso, que nos llega, es porque era exclusivamente para nosotros.

Pero como no sabemos por qué, al no llegar al principio de toda causa y efecto -¿qué fue primero?-, es cuando decimos la fatalidad. Es decir, el destino.

Ahora bien, si tenemos la suerte, la posibilidad de que la mente esté silenciosa, más allá de su parloteo, no somos capaces de distinguir que todo lo que sucede es una causa y efecto. Porque vemos toda la realidad, como una sucesión de situaciones, de hechos que no tenemos tiempo ni necesidad, de divagar, investigarlas, especular. Es decir, nosotros somos los mismos hechos que se suceden.

Eso donde se ve claramente, es cuando tenemos sexo. ¿Verdad que no hay nadie ni nada más que esa experiencia, percepción, con su dicha, su éxtasis, su maravillosa y sagrada unión? Pues ahí no puede operar el ‘yo’, que es divisivo.

Ya que solo existe la unión total entre dos personas, que van más allá de ellas y de todo lo que les rodea. Que cuando esa unidad se altera, hay como si fuera una ’invasión’, y toda la maravilla desaparece.

 

3051. El amor no tiene medida. No conoce la vergüenza o la vanidad. El amor, es tan poderoso que todo lo quema y destruye cuando él es. Y todo lo que hace está en orden. Puede hacer todo lo que quiera, pero seguirá dentro del orden. Que es la paz, la ausencia de conflicto, de odio, de violencia. Aunque los experimenta, como una chispa, de un fuego que está ahí perenemente.  

 

3052. Para Albert Adrià. Cocinero influyente dentro de la gastronomía mundial.

Habéis convertido una de las cosas más naturales, la comida, en algo complicado. En tan sencillo que es comer. He visto, comerse por la calle un bocadillo de tortilla. Y despertarme el apetito. Las ganas de comer. Los ricos, por eso que lo son, son estúpidos. Y se gastan el dinero para ser esnobs, ir donde van los corruptos e inmorales ricos. Ahora bien, vosotros habéis sabido aprovecharse de la ocasión.