Vivir es destruir, amor y construir. 16-03-2017

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840. Sí, Rita, ya lo sé. Pero, tú no vas más allá de la calderilla que les dan a las otras religiones. ¿Cómo se pueden comparar todos los beneficios y prebendas, que obtienen los católicos, con las demás religiones?

Ya sé que vas a decir que la católica es la que más seguidores tiene. Pero eso, si somos serios, humanos, con compasión, con amor, no es una justificación, una excusa para que alguien lo tenga todo y los otros sólo unas migajas que caen al suelo.

Todo eso sucede por no atender al mandato de la Constitución, que cuando os interesa proclamáis orgullosamente: los Estados realmente democráticos han de ser aconfesionales, sin religión alguna, sin ayudar ni beneficiar a religión alguna.

Además, una auténtica religión, no necesita ayuda económica, etc., alguna de ninguna Institución, ella misma con su autenticidad se auto gestiona.

Hay un relato de los mismos cristianos, que dice: un señor propietario de tierras, contrató a varios trabajadores, cada uno a un tiempo diferente de los otros. Cuando terminaron la jornada, los que habían trabajado más tiempo, se quejaron de que los que habían llegado al tajo más tarde, cobraban lo mismo que ellos. Pero el señor, no les hizo ningún caso. Ya que la compasión y el amor, guiaba sus intenciones de igualdad ante las dificultades de la vida, de las personas.

 

 

841. ¿Esa respuesta, con insultos y desprecio, es religión? Defiendes la religión, pero haces todo lo contrario de lo que debe de ser una religión: intentar generar orden, mediante el amor a las personas. Otra cosa es, si es ello posible o no.

 

 

842. Esa respuesta es perfecta, si ese compartir, ese respetar, fuera en todos los ámbitos. ¿Qué respeto a las personas es, que tengan pensiones de miseria, trabajos también de miseria, despido libre, que echen a la calle de donde viven, porque las personas empobrecidas, no tienen dinero para poder hacer frente a los pagos que le exige el banco? Cuando se gastan millones en caprichos, grandiosas comidas lujosas con las visitas de los mandatarios de otros países, en los palacios reales; cuando se roba todo lo que pueden los que mandan, tienen el poder.

Sin amor, no hay religión, ni nada, que nos pueda verdaderamente ayudar a que la vida no sea un tormento. Tormento, que puede alterar de manera a los que lo sufren, que se ven obligados a hacer actos reprobables, crueles, violentos. 

 

 

843. Hay que ver tan defensora de la religión católica, y tan guerrera que eres. La religión, admite, promueve, agita para que haya guerra, ¿sí o no?

 

 

844. Sigues tan guerrera como siempre. Así seguramente, irás al infierno -ese que dice tu religión que existe-. Pero no, el infierno se experimenta en vida, aquí.

 

 

845. No corras tanto. Tú sabes que la mentira siempre es mentira. Pero, si la repites, en algún momento, cualquier día, puede que notes sus malas consecuencias de decir mentiras.

 

 

846. Gracias, Miguel, por tu escrito. 

 

En algunos puntos, estás equivocado. También tienes la intención al tratar los temas, de hacerlo en el ámbito colectivo, sin abordar el ámbito individual.

 

Aquí tienes las respuestas a cada una de los cinco puntos que me has enviado.

 

1. Respecto de que la libertad individual no es la misma que la colectiva, eso está claro. Solamente he empezado por la libertad individual, porque cuando se entiende la libertad individual es cuando también se entiende la colectiva.

Por lo que, lo importante, es descubrir lo qué es la libertad -que es amor, es compasión-; y cuando lo sabemos, esa sabiduría, que es orden, nos dirá lo que hemos de hacer.  

 

2. Todo el problema de pedir algo a alguien, es que cuando se pide el que tiene que dar lo que se le pide, se puede negar convirtiéndose en un tirano. Tú eso, que tanto ayuda necesitas, lo debes saber de primera mano.

La pregunta es: ¿Por qué alguien al que se le pide algo, se niega rotundamente a ello, a concederlo? ¿Qué motivos tiene, rechazo, odio a esa persona que pide, no poder ofrecer de verdad porque no se tiene lo que se le pide, o no se da por egoísmo, insensibilidad, indiferencia?  

 

3. El mundo está completamente en desorden. Y el desorden es fruto de la confusión. Por eso, cuando menos banales y superficiales somos, no generaremos tanto desorden. Para ello, el estar siempre pendiente de los demás, por curiosidad para recabar información, para luego usarla como munición para atacar a los otros. a los demás, eso genera el desorden, los insultos, las habladurías, los chismes. Todo lo que genera disputas, enfrentamientos, división, conflicto, crueldad, violencia.  

 

4. Fruto del desorden anterior, es como actuamos ante cualquier reto: queremos ganar, triunfar, aplastar ese reto, sea de una persona o un obstáculo material.

¿Por qué queremos siempre ganar, triunfar? Es porque no somos felices, estamos amargados, vivimos divididos, fragmentados. Hasta el extremo que hemos creado el ego, el ‘yo’, el egoísmo.

Y por eso no puede haber paz, porque no nos gusta perder, ni tan siquiera empatar -tener empatía-. Todas nuestras respuestas son para vencer, ganar.  Pero de esa manera, tan absurda de vivir, no podemos generar compasión ni amor.  

 

5.  Por último, si siempre estamos diciendo como defensa, que los otros hacen aún más, eso no es la manera adecuada de solucionar los problemas. Porque, todos somos iguales básicamente en lo psicológico. Y por eso, todo lo que uno haga a los otros, también ellos están obligados a hacer lo mismo. Si tú te defiendes del que te acusa, ellos también se defienden igualmente de ti, que para defenderse te han de acusar de algo.

Y de esa manera, siempre se impone lo viejo, el pasado, lo de siempre: el conflicto, la división, el enfrentamiento, que es lo que genera el desorden. ¿Puedes verlo claramente ahora, de manera que en ese ver haya una acción libre de toda intervención del pensamiento, del ‘yo’, con su vanidad, su miedo, sus deseos? 

Recuerda que la libertad es amor. ¿Tú no quieres ser libre de alguien que te trata como un tirano, que te roba, que te humilla y maltrata, no te deja vivir como tu lo necesitas, sino que te obliga a hacer lo que tú no quieres de ninguna de las maneras; porque eso que te exige, va contra lo más sagrado para ti: el ser libre?