Lo inesperado, la verdad, se impone. 23-09-2016

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1606. Han llegado al extremo que no saben ni sumar, debido al pánico que tienen de perder el poder, que con su corrupción los ha hecho adictos, insensibles, indiferentes.

 

 

1607. Es verdad. La familia puede ser optativa cuando somos ya capaces de optar; pero los progenitores no se eligen, eso nos viene impuesto, no hay manera de cambiarlo. Nuestros padres, sean quienes sean, lo queramos o no, seguirán siendo los progenitores.

 

 

1608. ¿Por qué de esa diferencia entre mental y real? Lo real es todo lo que sucede en la vida, en la tierra, que nosotros no podemos alterar: ya sean las leyes físicas, psicológicas.

La mente, es lo que contiene la conciencia, la percepción, al cerebro, al pensamiento, con sus inventos del ego, del ‘yo’.

 

 

1609. El problema es: lo que hoy no nos impacta, porque estamos lúcidos, otro día nos puede impactar y perturbar, actuar desordenadamente y con conflicto.

 

 

1610. El 'yo', al ser producto del pensamiento, todo lo que genera es el poso de su condicionamiento, el pasado, lo viejo y repetitivo.

Para que venga algo puro, la pureza, el 'yo', no ha de operar.

 

 

1611. Lo que tú quieres, David, es lo que la mayoría no es consciente de ello: es decir, tú quieres hablar de lo que se percibe cuando no opera el 'yo'. O lo que es lo mismo, quieres que haya un testigo cuando ves la pureza; y crees que se puede ver siempre hasta el día de la muerte esa pureza, sin que se marche o salir de ella. ¿Es eso posible?

Cuando no opera el ‘yo’, no hay leyes ni normas, ni psicología, porque solamente hay percepción sin respuesta de nadie, ya que no existe David ni Toni; sólo existe la nada, o el vacío de la mente.

 

 

1612. Puede que el verdadero maestro es el dolor; él es el freno y el acelerador, el que hace que vayamos armoniosamente, el que nos libera de las tonterías, de la vanidad, de la codicia, de la maldad y crueldad. Aunque, como todo, hay recaídas, porque lo perfecto no existe. Somos vulnerables y por eso es que estamos condenados a tener como guía o maestro al dolor.

 

 

1613. La soledad es adecuada para serenarnos, conocernos, para profundizar. Lo que es inadecuado, es el aislamiento; pues ahí sí que nos comportamos como neuróticos, ya que tenemos miedo a las personas, a esto o aquello, a salir a la calle, a actuar o no, etc.

 

 

1614. A veces cuando miramos hacia otra parte, cuando no esperamos nada, llega la maravilla que nos hace falta y la que íbamos buscando sin cesar, ya que nos llega la plenitud, el fin del conflicto entre el ‘tú’ y el ‘yo’, el ‘nosotros’ y el ‘ellos’.

 

 

1615. Los problemas que nos parecen complicados, cuando los vemos sin su complejidad y los desdramatizamos y los tratamos como si fueran domésticos, todo cambia. Es verdad que en un edificio donde viven muchos vecinos, generan los mismos problemas que genera la sociedad, el mundo. De manera que, cuando un vecino reclama sus derechos, porque se siente agraviado, tratado injustamente, y los otros dicen que eso no es verdad, se generará un problema, un conflicto; pero su solución es muy fácil de resolver. Pues los grandes y complicados problemas que tienen los estados, las naciones, se pueden resolver con la misma facilidad que se resuelven los domésticos.

 

 

1616. Todo lo que nos sucede, ya ha sucedido a otros desde hace cien mil años. Lo que cambia, no es la trama de la vida, sino los decorados: las casas, los edificios, las calles, las máquinas y herramientas, la manera de alimentarnos y vestirnos, de curarnos; pero el drama de la vida de no saber lo que nos deparará el futuro, que nos da miedo, sigue ahí.