La libertad es amor. 05.01.2019

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* ¿Las palabras pueden llegar a lo que está más allá de ellas? No pueden. Por tanto, las palabras no son la verdad, el amor. Pues las palabras, sirven para describir lo que me ha sucedido al llegare aquí, lo que tardé, lo agradable o no del trayecto. Pero esas palabras, no pueden ser la totalidad de lo que hemos vivido. Porque, describir siempre es del pasado, por lo que está muerto. Cuando la verdad, la totalidad de lo que está sucediendo, es en el presente, el ahora. 

 

* Un momento, ¿no somos todos esclavos de algo? Somos esclavos de Internet, de nuestros sitios favoritos, esclavos de los amigos, de la pareja o de la familia, de los informativos. Esclavos de la búsqueda de la verdad, de la libertad. De la ropa que llevamos, lo que comemos, etc. De manera que, todos dependemos de algo. Pero, esa dependencia desaparece cuando no la quiero reprimir, ni huir de ella. Si no que estoy con ella, como si fuéramos dos amigos, donde ella me cuenta su secreto.  

 

* ‘Mientras exista el ‘yo’ habrá violencia’.

Porque el 'yo', es divisivo, genera conflicto, dualidad. El problema es, cómo nos liberamos de ese 'yo'. Uno ha de inquirir, observarse realmente como es. Comprender cómo funciona el pensamiento, el 'yo'.

 

* ¿Para qué queremos saber a dónde hemos de ir? Pues, eso que queremos saber a dónde ir, ¿no es el futuro, que aún no ha llegado? Por tanto, ¿no es absurdo querer cavilar, querer descubrir el futuro, lo que haremos o tenemos que hacer, si aún estamos fuera del ámbito de ese futuro?  

 

* Para ir a un lugar, una ha de tener la presión, una atracción total por ese lugar al que quieres ir. Es como cuando un barreño, se llena totalmente y el agua empieza a salir hacia el suelo. Pues, no hay nada que la pueda parar. Cuando uno viaja haciendo auto estop, pare quien pare para subir al coche, no hay duda ni vacilación. Sólo hay la acción de viajar hacia adelante, a algún lugar que en realidad no sabemos que es ni dónde está. 

 

* No te preocupes, pues lo que en realidad tú eres, eso te llevará a un lugar que estará acorde con tu personalidad, todo lo que eres. Si deseas ir a un lugar determinado, una vez decidas marchar, nada ni nadie te desviará para poder llegar allí. Antes bien, todo y todos te ayudarán de una manera o de otra. Aunque en la vida, nadie sabe lo que tiene que acontecer en el futuro. Pues, nosotros no podemos controlar la totalidad de la vida. 

 

* He leído tu escrito sobre los hechos después de matar a un perro, las manifestaciones, la acusación contra el policía mordido, insultado, linchado, etc.

Estoy de acuerdo contigo. Un animal, es un animal. No un ser humano. Y, por lo tanto, humanizar a los animales llevan malas consecuencia.

 

* ¿No te das cuenta que eres un fanático, integrista, nacionalista centralista, carca español? ¿No sabes en que mundo vives? Quieres inventar tu sueño, de una España de los sesenta del siglo pasado, con su dictador, etc. Pero, eso no puede ser. Porque las condiciones y las circunstancias, no lo permiten. Y por eso pareces un carca, retrógrado. Y por ese camino, de querer revivir ese pasado que ya está muerto, es por lo que estás tan irritado, queriendo imponer una dictadura, represiva, anacrónica.

Muere, descarta, deshazte de ese pasado que nunca vendrá. ¿Tú puedes revivir, volver a vivir, tu infancia? ¿Verdad que eso es imposible? Si te atienes a la realidad, es cuando generaras orden, y no anarquía. Ese orden que es compasión, amor.   

 

* Sergio. Tan claro que ves eso de la violencia de género -que es una injusticia, desigualitaria-, no lo ves igual con la violencia de los terroristas. ¿Son todos -los violentos- iguales o no? 

 

* Es decir, compasión, amor. O sea, tener todo el tiempo para atenderles, comprenderles, observarles. Para saber cuáles son sus necesidades, tan precisas como niños que son. 

 

* 'Ser elegante no es hacer daño a los demás'.

¿No parece que eso sea imposible? Pues, en la vida, para que uno pueda vivir, ha de ser a costa de los demás. Empezando por los insectos que pisamos, que nos molestan y matamos, animales roedores, etc.; las aves y animales de granja, etc., los que matamos para poder alimentarnos y sobrevivir.

Y finalmente, cada vez que competimos con los demás, también los estamos destruyendo, matando, siendo brutales, crueles, etc. Para vencerlos, imponernos.

De maneara que, la elegancia es hacer el menor daño a los demás.

 

* He leído la tu reseña en el diario X, 30.12.2018, que trata de tu último libro, ‘Una historia negra’.

Donde te preguntas, ‘¿Puede la víctima ser un día verdugo?’ Si decimos que no, eso no es la realidad. Y si decimos que sí, eso tampoco es la realidad. Por tanto, vamos a investigarlo. Tú y yo tenemos una relación desgastada, vieja, como toda relación de pareja. Por tanto, hay una división, un conflicto, entre tú y yo. Pero decidimos seguir así. Y, por tanto, prosigue, el conflicto, el enfrentamiento, la guerra.

Y, ¿qué es lo que sucede en las guerras? Pues que las personas, se ven empujadas por una dinámica, e en que nos tenemos que matar unos a otros. Parece imposible salir de esa dinámica, de ese paradigma de la guerra: matar. Por tanto, los que van a la guerra -todos estamos en guerra continuamente, hablando mal de todos, con la pareja, el vecino, el amigo, los parientes, los políticos, con todos los demás, etc.-, son tanto, víctimas, como verdugos.