La libertad es amor. 01.04.2019

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* La soledad, siempre estará ahí. Aunque, hay una soledad que es precisa para interiorizarse, descansar, hacer algo verdaderamente importante, interesante. Pero hay otra soledad, que no es comprendida y que nos pone neuróticos. Al dividirnos de la realidad, lo que está sucediendo. 

 

* La soledad es preciso. Para la creación, para la introspección. Para estudiar, escribir, pintar, componer u oír música, hacer un paseo. Porque, sin esa soledad, el griterío, el ruido contaminador, la ansiedad, el estrés, nos puede destruir.  

 

* Esa decisión a la hora de elegir a las personas, es una decisión que la has de tomar tú. Porque, si actúas obedeciendo directrices de otros, y yerras, darás la culpa a ellos. Pero, si la decisión es tuya, serás comprensiva con tus decisiones, sean las que sean.   

 

* La solución no es tan fácil. Porque, las personas hacemos cambios, a veces inverosímiles. Así que, no hay seguridad en las relaciones entre las personas, las parejas. Pues, el verdugo puede pasar a ser víctima y al revés. Además, a veces somos nosotros el causante de una crisis, una desavenencia, con nuestros cambios repentinos. Así que, todo problema en las relaciones, la responsabilidad es compartida.  

 

* En cada conflicto, disputa, entre las personas que son pareja, dos son directamente responsables de esa desavenencia. Además de los que puedan participar por amistad, simpatía o porque queremos sacar tajada de ese embrollo.

Cuando dices: 'Pienso que la persona es honesta, franca y sincera, en presencia o en ausencia de cada ser querido'. Eso será en un momento dado. Pero, las personas somos ingobernables. Y lo que ayer decíamos, hoy hacemos todo lo contrario, sea manifiestamente u ocultación.

La vida es así. No hay manera de controlarnos, de decir cosas que, aunque parezcan bonitas, no tienen que ver nada con la realidad. ¿No es muy extraño, que las parejas duren tanto verdaderamente enamoradas? O al menos, ellas dicen que están enamoradas. Pero, en realidad es el miedo a lo nuevo, al cambio, el que hace que nos soportemos. ¿No te parece, Criselia?   

 

* Cuando interiormente estamos hecho añicos, hay que dejar de estarlo. ¿Cómo? Como sucede en un estanque, si la causa te ha llevado a alterarte mucho, has de esperar a calmarte, como el agua revuelta y alterada se calma. Para así, poder verte quién eres en realidad.

Si tu situación te ha encerrado, en tu habitación solitariamente. Ahora es la hora de salir de tu refugio, de tu torre de marfil, de la jaula dorada. Y salir a ver la vida en directo. Y verás cómo te alivias, de ver que no eres tú sólo el amargado, el desgraciado, que le pasan cosas desagradables, incomprensibles, absurdas.   

 

* Lo más maravilloso es darse cuenta de que todos somos iguales. Podemos cambiar las religiones, las políticas, las diversiones, los negocios, pero todos hacemos lo mismo: todo para mí, nada para ti. Porque, la vida es una competición, como un partido de fútbol, en el que todos queremos ganar. Porque, nos creemos que si ganamos estaremos seguros, a salvo de los males, seremos felices, dichosos.   

 

* Hay algo que está muy claro, cuando nos preguntan qué haríamos ante una situación complicada, peligrosa, etc. No sabemos nada, si no pasamos por esa situación. Y entonces, en directo, en el presente, en el ahora, haríamos lo que tendríamos que hacer. Que nadie sabe lo que es, sería.  

 

* Es la indiferencia, la insensibilidad, el mayor peligro del mundo. Porque esa indiferencia e insensibilidad, es la causa del desorden, del caos, de la anarquía que hay en el mundo. Como es, que los seres humanos vivan en la miseria, se mueran de hambre en una larga agonía.  

 

* Es difícil ser feliz en la vida. Pero, podemos serlo hasta en las peores situaciones. Si vienen, es cuando lo sabremos. Pues, lo que tenemos dentro es más fuerte y poderoso, que las circunstancias de la vida.  

 

* Sé de lo que hablas. Pero, no nos quedemos arañando la superficie del problema. ¿Por qué hay ladrones rateros? ¿Por qué la sociedad, este mundo está como está: en un completo desorden? ¿Cómo desaparecerá el desorden de nuestras vidas, de nuestro lugar donde vivimos, del mundo? Solamente hay que poner orden en nuestras vidas, en nuestra manera de vivir. Los ladrones rateros, y los que los provocan y generan, proseguirán. Pero, nosotros no seremos indiferentes, culpables de ese desorden. 

El orden, no es el tuyo, ni el del hombre que va por la calle, ni el de nadie. El orden, es la ausencia de conflicto, de división, en todos los ámbitos. De manera que, ese orden es libertad, es amor.