Cuando el observador es lo observado, todo va bien. 23-10-2018

strict warning: Only variables should be passed by reference in /var/www/vhosts/tsegarra.com/httpdocs/modules/captcha/captcha.inc on line 61.

6417. Matar o morir. Ese el final del drama de la vida. Además, por mucho que digamos, no sabemos al final lo que haremos. Igual podemos matar o que nos maten. Eso nadie lo sabe. Todo depende de las circunstancias, de los retos de ese momento. De todas maneras, quien mata también se está matando.

Porque todos formamos parte del mismo cuerpo universal. Es como si uno se enfadara con un dedo, mucho, y se lo amputara.

De todas maneras, visto de una manera macro, matar o que nos maten, no tiene ninguna importancia. Pues, ese es el juego, la dinámica de la naturaleza, de la vida, del universo. Pensemos en las hormigas, las moscas, los caracoles, los pájaros, etc., todos mueren, matan o los matan.

 

6418. Más allá del ruido de las palabras.

Las palabras son como la música: hay unas que nos gustan y otras que no las soportamos, o somos indiferentes. La música, lo que se dice, también depende de quién la toque, de quién lo dice. Cuando algo nos interesa, es cuando todo nuestro organismo actúa todo compacto, todo unido, sin ninguna distracción.

Por tanto, las palabras, o lo que sea, las aceptamos si nos convienen, nos interesan. Y en eso, hay orden, hay unión. La atención es primordial. Y para que sea, la división no ha de ser.

Otra cosa es, ¿por qué nos interesa algo en especial, y no todo lo que existe? Siempre es por el miedo. Porque en esa elección encontramos seguridad, nos sentimos confortables, nos proporciona placer. 

 

6419. La depresión, no es una rareza para las personas. Pues, hay depresiones que duran unos segundos, unos momentos. Porque, la depresión, que es una frustración, una desilusión, todos estamos sometidos a esa experiencia.

Quedamos que mañana, hemos de acordar la venta de un ordenador, que necesito. Tengo ganas, quiero tener un ordenador. Pongo en ello toda mi energía, descarto todo lo que se interponga en ello. Planifico la mejor estrategia, para que el ordenador lo tenga lo antes posible. También quedamos, que el vendedor me llamará para decirme cuándo va a traer el ordenador a casa.

Pero, al día siguiente espero y espero recibir la llamada por el celular, pero no llega, para poderse realizar la compra. Por lo que, llamo. Y no contesta. Repito la llamada varias veces, pero sin ninguna posibilidad de ponerme en contacto con el vendedor. Entonces, la reacción es de rabia, odio, desesperación, porque no he conseguido todavía el ordenador. O, me deprimo, me pongo triste, me aíslo con esa frustración, tristeza, melancolía. 

¿Por qué sucede esa depresión? Simplemente porque somos incapaces de comprender lo que es la vida. Somos incapaces de comprendernos a nosotros mismo. Comprender cómo opera el pensamiento, el ‘yo’. 

Nosotros necesitamos seguridad. Pues sin seguridad, la mente no puede operar adecuadamente. Por tanto, al estar inseguro, al sentirme completamente vulnerable, tal vez, no pueda conseguir lo que quiero, lo que necesito. Pero, resulta que la seguridad no existe. Sólo existe, la total y absoluta inseguridad.

En el momento que comprendamos, esa inseguridad, de que somos completamente vulnerables, impotentes para conseguir cualquier cosa que deseamos, que necesitamos. La frustración, la tristeza, la melancolía, que nos llega por no conseguir eso no que deseamos, no podrán ser. Es decir, la depresión no podrá ser. 

Hay que estar muy atentos a todo lo que sucede, con quién nos relacionamos, pues la depresión puede ser muy contagiosa. Es decir, saber, darse cuenta para distinguir que esa tristeza, melancolía, sumisión, nos la provoca la persona que está con nosotros. Porque, ella está deprimida. Si lo percibimos, en ese mismo momento, nuestro brote depresivo, instantáneo, desaparece. 

 

6420. La esclavitud ha sido y es muy común, en todos los tiempos. Pues, siempre hay esclavistas, también llamados negreros. Los esclavistas, pueden ser unas cuantas personas. Pero, también puede ser toda una sociedad.

El establishment, sin darse cuenta, inconscientemente es esclavista. Pues, el establishment lo dirigen los ricos, los poderosos, los que mandan. Y ellos, han inventado toda clase de leyes, para que esa esclavitud sea vista como algo natural, ineludible.

Es decir, las leyes de los Estados, son las que blanquean la esclavitud. Pues, esas leyes son favorables a los ricos, poderosos. De manera que, no puedan dejar de ganar fortunas, abundante dinero. A costa, de la explotación de los menos favorecidos, de los más vulnerables. Que no tienen posibilidades de enfrentarse a es establishment, corrupto e inmoral.

Siempre ha sido así. Y de momento prosigue. Sin que se vislumbre solución alguna. Aunque eso no es escusa, para que cada uno haga lo que tendría que hacer ese establishment, para erradicar la pobreza, la miseria, de los menos afortunados. Que hay por todo el mundo. De lo contrario, seguiremos siendo cómplices de todas las desgracias, que genera la injusticia, el abuso, los sufrimientos, de las personas más vulnerables.