Cuando el observador es lo observado, todo va bien. 21-09-2018

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6145. La mente es el resultado del tiempo.

La libertad, es precisa para poder ver qué somos. Sin libertad, nunca veremos nada más que lo superficial, lo aparente, lo que nos gusta, el placer con su miedo de perderlo, y su persecución, su repetición incesante, que parece no tener fin.

Todo eso es la consecuencia del miedo a ser libres, a mirar, a observar en todas direcciones. Pues, si observáramos, miráramos, veríamos cosas que no nos gustan, nos perturban, nos enfrentan con lo desconocido. Nos enfrentan con nuestra manera de vivir, desordenada, indiferente, incapaz de ser sensible a la realidad que no nos conmueve: la división, brutalidad, crueldad, el desprecio por la vida.

La mente necesita seguridad, para poder operar en lo viejo y conocido. Por eso, ella se aferra a esa falsa seguridad. Porque no ha comprendido, que la seguridad no existe. Sólo existe la absoluta y total inseguridad.

 

6146. Cuando sucede lo inevitable, ¿no es una pérdida de energía luchar contra eso que no se puede cambiar? Por tanto, hay que descubrir el origen del conflicto, del enfrentamiento, de la división.

Entonces, sabremos lo que hay que hacer ante lo inevitable, lo nuevo, los retos. 

 

6147. Por irracional que nos parezca la religión, sigue estando ahí. Porque, el problema no son las religiones, el problema somos nosotros. Que las aceptamos.

Pues la religión es la suma de la ignorancia, de la superstición, del paganismo. Y, ¿no hacemos lo mismo con todo lo que hacemos, en el trabajo, cuando seguimos, adoramos a cualquier líder, cantante, escritor, actor, político? Cuando somos fanáticos de los nacionalismos, de los equipos de fútbol o de cualquier otra competición deportiva, de las ideas y teorías de la clase que sean.

No solamente sucede con las religiones, ahí están las monarquías, que son otra especie de religión. Con su adoración, sumisión a un hombre -al rey-, una casta, que no se somete a las elecciones periódicamente. Con toda clase de beneficios, prebendas, privilegios, inmunidad jurídica. Todo ello por la herencia de una casta, corrupta, inmoral. Tan vieja como la religión. Y por eso, están tan unidas.  

 

6148. ¿Cómo podían acepta los jueces inquisidores la prueba de 'haber tenido invocaciones, tratos y cópula con el demonio'? Si el demonio no se puede manifestar físicamente, ya que es un invento de la mente.

Lo que quiere decir, que todos tenían una patología mental grave. Tan grave, como para detener, torturar, quemar vivos, a los que ellos consideraban un peligro para su religión, y el régimen político, las monarquías.

 

6149. Prosigue la locura de la venganza, la tortura, por el fanatismo de las costumbres. ¿Por qué no nos damos cuenta que la venganza, la violencia, generan más violencia, desorden, anarquía? ¿Cuántos han de morir, con su drama desgarrador, para que veamos el absurdo de la venganza?

Parece que odiemos a la compasión, el amor. ¿Es verdad que estamos tan deteriorados, que no confiamos en la compasión por los demás, en vez de vengarnos? 

 

6150. ¿Tú crees en los maestros, gurús, salvadores? Pues, si ellos son como tú: están confusos, se dividen, viven en conflicto, odian, tienen miedo al dolor, al morir.

Exactamente igual como todos. Los únicos que nos pueden ayudar, somos nosotros mismos cuando nos conocemos, comprendemos cómo funciona el ego, el 'yo'.

Es decir, si uno se conoce, cono a todos, a toda la humanidad.  

 

6151. A eso, es a lo que me refería. La mente siempre ha de quedar atrapada. Pues, ella -con el pensamiento, el 'yo'-, para ser ha de estar confusa, atrapada, en desorden, en conflicto. Es decir, dividida.

Cuando la mente no es, sólo hay percepción sin opción alguna, de lo que está sucediendo.  

 

6152. Todas las verdades están dichas, explicadas en todas las lenguas, tradiciones, culturas, civilizaciones, religiones. Aunque hay algunos que, como los cantantes, etc., tienen más conexión con la gran masa que los adora. 

 

6153. Esa actitud, que parece pasiva, va a generar su caos. Que, a su vez, va a generar orden. Y ese orden, se vuelve corrupto, genera caos. Repitiéndose esas situaciones, generando una dinámica que no tiene fin. 

 

6154. Por lo que todo es química, física -los cinco elementos, éter, aire, fuego, agua y tierra-. A lo que hay que añadir, la conciencia, la percepción, la acción.  

 

6155. Todos los profetas hablan de lo mismo. Ahora falta saber si ellos lo vivieron, lo hicieron realidad en su vida. O todo es un cuento, una narración. Y eso, sólo lo ha de descubrir cada cual.