Cuando el observador es lo observado, todo va bien. 05-03-2018

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1712. Toda piedra hace pared. Si se trata de cuestionar a esos multimillonarios, corruptos, ladrones, toda manifestación vale. Cada uno, ha de ver dónde pone el límite. Si las mujeres quieren manifestarse mostrando sus pechos desnudos, es su elección.  

 

1713. Puede que la superstición, que es fanatismo, pueda coincidir con lo prescrito. Pero, la realidad de la vida, en el ámbito psicológico, nadie puede adivinar lo que vaya a suceder. Los que adivinan algo, son como aquellos que suben a una alta montaña. Y dicen, ese río de abajo, va a girar a este lado o al otro, irá recto o curvado. Pero, más allá de su visión limitada, tampoco sabrán nada de lo que hará el curso del río.

Por otra parte, tratar a las mujeres como si fueran esclavas, no tiene nada de espiritualidad, ni de religión. Si no, que esa indignidad, es propio de personas ignorantes, egoístas, crueles. Que se aprovechan de la tradición, del pasado, para dominar a las vulnerables personas.

Aunque eso, no es solamente un comportamiento de India, de Oriente. Sino que, en Europa, Occidente, tienen su propia variante, versión de superstición, de obediencia y opresión del pasado, para dominar a las mujeres. Y también, de una manera o de otra, a los hombres. 

 

1714. El mismo decir que 'Juzgar a una mujer es insultar su inteligencia', es ya un insulto, porque ya la estamos tratando como algo diferente a los hombres.

Vamos a aclararlo: las mujeres son como los hombres; somos iguales. La diferencia que existe, es en lo físico -como decir: esta persona es más alta que la otra, o es más fuerte-, como una descripción. 

La diferencia que pueda haber entre las mujeres y los hombres, es la misma que hay entre un hombre con otro; o una mujer con otra. La diferencia está, en que cada cual recibe unos retos que pueden ser diferentes a los retos de los otros.

Es decir, que, a una persona, le pueden llegar unos retos más perturbadores que a los demás. Pero los demás, también están obligados a recibir los retos que les llegan, que también lo van a perturbar. Aunque sean, retos menos perturbadores, que los de otro. 

Podemos darle las vueltas que queramos. Nada va a cambiar esa igualdad. Como pasa con los negros que son iguales a los blancos.

Dicho esto, lo que sucede con las mujeres, con respecto de los hombres, es que con la supremacía de los hombres -de los machos-, ellos por sus necesidades sexuales, han hecho una obsesión por la posesión de las mujeres. Como fuente de placer, adoptando todos los papeles del macho alfa, propietario, cuidador, protector, dador de placer a las mujeres.

Y, como todo macho alfa, se quiere convertir en propietario de toda mujer que tiene relación con él. Y ahí, es cuando se pone celoso, desconfiado, inquisidor de lo que hace la mujer. Reprimiendo, si viene el caso, violentándola, maltratándola, matándola.

 

1715. Aunque juzgar o hablar del pasado, es algo banal, porque podemos creer lo que fue, pero no ser lo real. Empecemos por decir, que un terco lo es porque los retos lo requieren. El principal reto que tenía Churchill, era defender la corona inglesa. Pues debería de ser un devoto, vasallo, de las reinas y reyes ingleses, Y así, también defender su manera de vivir, rico, aristocrático.

Así que, todo lo que ponía en peligro la corona inglesa y sus aristocráticos seguidores, era el nazismo, Hitler. Que al principio no lo veían peligroso, pues él era el tapón para detener a los bolcheviques -los comunistas rusos-. Que habían derrocado, nada más y nada menos, que, al zarismo ruso y eliminado a toda la familia del zar, incluido a él.

Podemos imaginarnos si eso pasará ahora, cómo se pondrían las monarquías de temerosas, de miedosas, de paranoicas. Pues, sabían que si no se detenía a los bolcheviques podrían ir a por ellos también.

Así que, la terquedad de Churchill estaba alimentada con la terquedad de los bolcheviques, y a su vez con la terquedad también de Hitler. Pues, éste era muy peligroso para el establishment -que incluía a las numerosas monarquías europeas-, pues no era partidario de ellas. A no ser que las monarquías, le dieran todo el poder a Hitler. Como hicieron los Rajas -reyes hindúes- que dieron todo el poder a los invasores ingleses. Sin dejar de ser reyes, con sus palacios, criados, etc.

Pero la terquedad de Churchill, no era sólo con los europeos nazis. En el sur de África, se aplicó fumigando a millares de nativos negros, que se levantaron contra los invasores ingleses. Un periodista, preguntó a Churchill: ¿Sabe que está fumigando a los africanos y están muriendo como si fueran mosquitos? A lo que él respondió: ‘Ya lo sé. Pero, ¿qué quiere usted que haga?’

 

1716. Los intelectuales de izquierdas, se han hecho burgueses. Y no quieren perder, eso que han conseguido: un buen lugar de trabajo, una prebenda, una colocación.

Y, es que si quieres saber el hombre quién es, dale mando y dinero. 

 

1717. Es algo más. Es el nacionalismo centralista español, en acción. Pues, cada uno tiene su nacionalismo. Ahora, lo que no tiene que hacer un nacionalista, es perder el rumbo de la verdad, de la libertad.