Cuando el observador es lo observado, todo va bien. 04-04-2018

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2977. El fin del mundo, si viniera sería el final de los que vivimos en la tierra. Al universo, le importaría un comino. Ni la alteraría ni le pasaría nada. Al ser infinito, eterno, las posibles catástrofes, no podrán acabar con él. Ni destruirlo. Pues a cada acción destructiva, le seguirá una acción constructiva.   

 

2978.  La justicia, no lo puede ser en realidad. Pues los jueces, al estar condicionados por su cultura, por la familia, el ambiente donde han nacido, por su nacionalismo, por sus amistades, por sus necesidades económicas, sociales, existenciales, es preciso que no sean objetivos. Sino que son subjetivos, jueces y parte.

Además, como todo ser humano, los abogados, pueden equivocarse. Y lo que es peor, pueden quedar atrapados, contaminados, por las opiniones mayoritarias de un grupo poderoso o lo que les dicta el poder. Que, si no lo obedeciera, el poder tiene sus armas, herramientas, para destrozarlo, acabar con su carrera como juez. Expulsarlo, para que no pueda ejercer nunca más, como abogado.  

 

2979. Pero, aunque la filosofía, busca la verdad, la excelencia, el orden, cuando ve que ese inquirir, cuestionar, investigar, va a generar desorden, crueldad, violencia, guerra, cesa. Se aparta de eso que va a generar: la maldad humana.

Aunque, esto que se acaba de decir, es una opinión como otra, que no tiene ningún valor. Pues, si se convierte en una obligación, en un dogma, la filosofía no puede ser. Pues, la esencia de la filosofía, es la ausencia de conflicto interno, de división, de fragmentación. Que es cuando se genera, el máximo orden que pueda ser.

Es como cuando decimos prohibido prohibir. Pues, el que lo dice, ya está prohibiendo. 

 

2980. Si fuéramos capaces de ver el conflicto que se genera cuando queremos huir, cambiar la realidad, que no nos gusta. Entonces, todo el orden necesario para estar dentro de la corriente de la vida, nos llevaría al éxtasis. Donde todo fluye, como el aceite, cuando se derrama en un recipiente, continuo. Es decir, la vida es como una sucesión se situaciones, que las vemos como una novedad. Sin ninguna referencia del pasado, ni querer otear el futuro. Debido a la absorción de nosotros, con lo que está sucediendo: la vida como ella quiera ser, a su manera. 

 

2981. Las personas, vivimos confusos por lo que la vida nos trae. Aunque la vida, nos puede traer situaciones que a nosotros nos gustan. Pero, a la vez, las vemos aparentemente complicadas. Y una de ellas, es la relación en la que se incluye el sexo.

Y como no podría ser de otra manera, el placer que el sexo nos proporciona nos hace adictos, dependientes. Tanto de una persona, como del sexo que nos ayuda para satisfacerlo. Entonces, esa adicción al sexo, necesita más y más experimentación. Por lo que, no hay bastante con una persona, para colmar nuestras necesidades de placer.

Así que, vamos cambiando a los que nos ayudan a la satisfacción sexual; dejando tal vez, a algunas personas que se enganchan con una persona. Y su vida, se convierte en un drama, lleno de tristeza, amargura, depresión.

Todo es, porque no conocemos cómo funciona la vida, cómo funcionamos las personas, cómo opera el pensamiento, la mente. Pues, toda relación, en todo lo que es, puede acabar, finalizar, sin nosotros encontrar ninguna explicación razonable, lógica, para quedarnos en paz. Porque, en la vida hay situaciones, cosas, que no tienen explicación para cómo llegan y cómo desaparecen. 

Pues, la mente por astuta y hábil que sea, no puede llegar a lo que está más allá de ella: el funcionamiento de todo lo que es la vida, del universo; de sus maneras, sus sorpresas.  

 

2982. En El Ejido, Almeria. Spain. Europa. Se cultivan muchas Chirimoyas, de carne tierna, aguados, dulces, con abundantes semillas negras bastante grandes. Y, algunos las solían vender en las orillas de las carreteras. 

 

2983. No nos engañemos, sólo somos nosotros los que tenemos que ver la realidad de la vida, comprender cómo funciona el pensamiento, la mente. Para uno mismo saber directamente, sin intermediarios, lo que es lo falso. Y si descartamos lo falso, lo que quede será lo verdadero.

Si dependemos de maestros, de mesías, de gurús, de un único salvador, entonces viviremos en desorden, en confusión. Viviremos dependientes, poseídos por ese que dice que sabe. Generando conflicto, tanto dentro como fuera de nosotros. 

Y lo que más mundanos nos hace es la división, el conflicto interno, pues nos llena de problemas, de amargura. ¿Cómo podemos ayudar a alguien, si estamos amargados, neuróticos?