Colaboraciones, 21-01-2013

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1. Si describimos algo incompletamente, es lo mismo que decir distinto porque no se atiene a la realidad. Esto es así porque existe algo que nos divide. Y los efectos de la división siempre son los mismos: confusión, desorden. Y la confusión da igual que sea a la hora de hacer una suma o de no encontrar el lugar donde uno se hospeda cuando va de viaje.
 
2. Nilkamal. ¿Qué quiere decir :D?
 
3. Enghelberb. ¿Tú te sientes aludido? Si no te sientes aludido, eso no es adecuado. Porque, todos queremos destruir de alguna manera a quienes nos hace la contra, nos fastidian, se niegan a aceptar lo que les decimos. Pero a los otros, esos que te fastidian, a ellos, también les ocurre lo mismo. Por tanto, en el momento que soy consciente de que estoy queriendo destruir al otro, es cuando dejo de querer destruirlo.
 
4. Por eso las respuestas del pensamiento sólo pueden ser dentro del ámbito material o tangible. Pero en el ámbito psicológico, el pensamiento es un impedimento. Porque el pensamiento es tiempo, sólo puede operar en el tiempo. Y en lo psicológico, es sin tiempo. Si me permites que te lo diga, o tú lo ves o no lo ves. Y para verlo ha de ser sin tiempo, ahora. Y si no lo vemos ahora. Cuando lo veamos será ahora, sin tiempo. Porque la verdad está más allá del tiempo. ¿Es eso a lo que te referías, Alfredo?
 
5. Enghelbertb. Todas las mentes están unidas entre sí y todas se afectan y reciben la misma información de alegría, tristeza, de odio, de destrucción, de construcción, de paz y de guerra, etc. Por tanto, podemos sentir todas las cosas que sienten todos: el más cruel, brutal y malvado, y el más bondadoso, cariñoso y compasivo. Porque la mente es ingobernable, nadie la puede dominar. Ella es como un inmenso río que tiene su movimiento que nadie puede alterar ni de tener. Hay algunos que se narcotizan repitiendo palabras, haciendo ejercicios agotadores, estando sin comer o dormir, o tomando alguna droga, para reprimir la mente. Pero, eso es inviable porque son unos momentos. Así que, uno puede sentir impulsos destructivos, y al momento impulsos constructivos. Por eso, si no te identificas con el pensamiento, lo dejas que saque lo que quiera y ya cambiará. Pues el pensamiento es la inseguridad, el cambio, como la vida misma.
Un poco más. Es como si estuvieras viendo una película de cine y un fotograma se detuviera -y fuera horroroso-, pues eso es lo que nos sucede al identificarnos con una imagen, ella se queda ahí y es cuando viene la tortura. Pero si ella está el tiempo que tiene que estar, se irá y vendrán otras, Y así es lo que nos sucede siempre. Y por eso, uno siente de todo: lo bueno, lo malo y lo regular. Si no es así es que algo no funciona bien: falta libertad.
 
6. Pero para comunicarnos, hemos de usar palabras. Si no decimos hechos, no hechos, imágenes, etc., pues no haría falta hablar. Eso es como el agua caliente en invierno, cuando se inventaron los calentadores eléctricos, una vez ahí por qué no usarlos si nos facilita la vida. Siempre sin perder de vista el horizonte, el vasto panorama, de que hay algo más detrás de cada palabra que usamos. La parte no es el todo. El todo sí que puede englobar a la parte.
 
7. Sólo se trata de ser práctico, Yevakte. Si tú ves que con tu comportamiento tienes problemas, habrás de hacer algo, ¿no? Puedes hacerlo o no hacerlo. Esa es tu opción. Pero luego no te quejes. Porque la vida siempre es gratitud: pierdes dos monedas, gracias por no haber perdido cinco; pierdas un amigo, mejor que perder dos; pierdes un dedo mejor que perder dos. O sea, que la persona religiosa, no exige, acepta la realidad como viene y tiene gratitud porque todo podría ser aún peor.
 
8. Pues, habrá que despertar del sueño. Pero cuando uno se despierta del sueño, ve que todo sigue igual. Porque has caído en la trampa de que había que cambiar fuera. Cuando el cambio es interno. Por lo que todo sigue siendo una ilusión. Pues aunque digan millones de veces que el cuerpo no existe, estará ahí. Por lo que parecen una cuadrilla de locos siempre repitiendo que el cuerpo, y todo lo existe, es una ilusión. Mientras no haga eso un hecho en sus vidas, la ilusión es lo que dicen.
 
9. La única realidad es el ser y el no ser. Por tanto mientras esté ahí la realidad, que no podemos cambiar, podemos decir que no es, pero, también sabiendo que sí que es. Porque si tienes sueño y no duermes, te caerás durmiendo allá donde estés: en el trabajo, mirando la televisión, en el autobús, conduciendo el coche. Entonces, tan estúpido es negarlo totalmente, como afirmarlo.
 
10. Somos merecedores y no lo somos del reconocimiento de lo que hacemos, porque nunca se hace bastante ante un reto de hambre, de injusticia, de crueldad, de insensibilidad. Por tanto, hay que ver cómo funciona la vida, la realidad. Y ver, y comprender, cómo funciona el pensamiento. Porque el pensamiento, está condicionado para resolver problemas. Y cuanto más resuelve, aún quiere resolver más. Porque busca placer, seguridad, vanidad, reconocimiento, exhibicionismo. Por lo que al hacer de algo sagrado, el amor, una huida seguimos generando confusión y desorden -pobreza, miseria, hambre, crueldad, injusticia, sufrimiento, dolor-. Solamente viendo esto, ser consciente que el deseo de más y más va a continuar con los problemas, es de la única manera que ellos acaban.
 
11. Para cambiar uno tiene que tener una visión de que lo que hace no es correctamente adecuado. Y eso es una idea, una imagen que nos hemos creado. Por tanto, ¿es el cambio real o es otra ilusión, porque sigo dentro del ámbito de las imágenes? Una imagen no es un hecho. Y son los hechos y su comprensión realmente los que nos harán cambiar. Pero no será un cambio en realidad, porque el hecho de ver y el cambio serán a la vez, sin esfuerzo ni verbalización.
 
12. Alfredo la comunicación no solo es con las personas, es con todo: con un árbol, una nube, una silla, un animal, una pared, una persona –porque la comunicación es a pesar de ti, de lo que tú decidas, está dentro de ti, porque es la vida-. Y tú no puedes elegir la relación, porque el hecho está ahí ardiendo ante ti. Si estás ante un precipicio, la comunicación que te transmite -si es que somos cuerdos y no medio dementes- es que hay un peligro y has de ponerte a salvo, apartarte. Esa comunicación es no verbal. Con la verbal sucede lo mismo, si tú me dices que soy estúpido, yo no puedo huir de esa realidad. Puedo, comprenderla e ir más allá de ella. Pero, la realidad del hecho de que me has dicho que soy estúpido no cambia.
No sé por qué tienes ese deseo de querer siempre negar la realidad. Eso te puede alterar mentalmente. Una vez uno dijo que el cuerpo era una ilusión y se encendió un mechero debajo del brazo, pero tuvo que apagar el mechero, porque se quemaba. Sé que tú puedes decir, que podría aguantarlo mucho tiempo, etc., porque la mente tiene ese poder de abstraerse del dolor. Pero a la física y la química no se la puede vencer, porque si no cierras el mechero te hubiera salido una llaga en el brazo, con una posible infección que tendrías que tratar con medicamentos, etc., con todos los problemas que conlleva de ir al médico, comprar los medicamentos y tú sentirte disminuido, falto de una actitud holística con la vida.
Todo lo que queremos inventar, descubrir, has de empezar por ti a descubrirlo y entonces verás si es posible o no. Porque, el pensamiento está condicionado para resolver problemas y ve en todo un problema. Es como uno que está obsesionado en resolver los crucigramas, siempre hay crucigramas para resolver. Entonces uno tiene que ver, que por mucho que resuelva, todos no los va a resolver, pues hay libros que solamente son de crucigramas –además de que todo es infinito-. Y ese es el juego de la mente-pensamiento, que quiere seguridad, estar ocupada y entretenida con algo, porque tiene miedo a la realidad, a la vida y todo su entramado que no podemos comprenderla en su totalidad. Y entonces, es cuando inventa otra realidad, que más le conviene y le gusta. Y eso, no tiene fin. Pero cuando uno ve todo ese juego de la mente, es cuando llega el silencio.