Colaboraciones, 13-05-2013

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1. La naturaleza nos da un sentido de orden, pues a ella no la podemos alterar a nuestro gusto. Pues, hemos de salvaguardar los pies al pisar la arena que quema, o al pisar la nieve que hiela. Tampoco podemos golpearnos el cuerpo con objetos duros, pues la carne se corta y puede que el hueso también. Todo eso es muy fácil de ver, porque es muy evidente.
Pero lo que no lo es tan fácil y evidente, es darse cuenta de la ley psicológicamente: si hacemos algún daño, eso va a venir a nosotros. Si no tenemos orden, llegará el caos. Si llega el caos, llegarán los lloros, las amarguras, los conflictos, la violencia y las matanzas de la guerra, Pues, todo empieza en uno, que sumados a los otros, hacen una multitud.
 
2. La compasión ayuda a resolver los problemas. Pero, eso significa trabajar, limpiar la casa de uno, que es su vida. Si solamente pudiera ver el orden que llega cuando uno es compasivo, estaría su vida orden y todo lo que tocaría.
 
3. Meditando en un rincón de una habitación, en la cama, para concentrarse y dominar la mente, ¿eso puede resolver nuestros problemas? Nuestros problemas llegan por el conflicto que tenemos internamente. Y el conflicto llega por la división. Por eso, si me concentro, si medito para detener el pensamiento, entro en conflicto con la parte del pensamiento que quiere seguir parloteando. Por lo que la meditación es una ilusión, pues lo que he hecho ha sido embotar la mente, narcotizarla, quitarle la sensibilidad.
Al contrario, si uno está atento a todo lo que está aconteciendo tanto dentro como fuera, lo mira, sin querer huir, sin querer cambiarlo, sin reprimirlo, sin querer alentarlo, entonces se mueve con esa energía y se convierte en ella, por lo que ya no está dividido, sino en orden, sin conflicto. Y eso es la meditación.
 
4. Pero esa seguridad no lo es. Porque la seguridad no existe. La prueba está en que tanta policía y militares que hay y no hay seguridad en el mundo.
 
5. Las personas no cambian porque se han hecho adictas a esta manera absurda de vivir. Que es vivir divididos, sin sensibilidad, con indolencia. Entonces, cuando les sucede algo grave, un atentado terrorista, se ponen neuróticas, histéricas, unos días llorando, inundando la televisión sobre ese dolor. Pero, no cambian en absoluto, porque siguen con su vida de egoísmo, de superficialidad y banalidad.
 
6. No se trata de cultura. Porque todas las culturas son también vulgares. Se trata de ver cómo funcionamos, cómo funciona nuestro pensamiento. Para darse cuenta que es la división la genera la indiferencia y la absoluta falta de moralidad.
Y, por supuesto el cambio, al tener que desprenderse de lo que uno le da seguridad, genera dolor. Pero, si uno lo ve como una necesidad, lo comprende, el cambio es un gozo. Y entonces, vive en el cambio, porque la vida realmente es un cambio psicológico permanente.
 
7. Sí, Silvia, existe la cultura regional, culinaria, folclórica, de costumbres, pero eso todos la tenemos. Aunque eso no nos determina la acción de una manera perturbadora. Lo que nos iguala a todos, es el miedo que todos sentimos. Es ese condicionamiento que hemos heredado de nuestros antepasados, que nos divide por ese mismo miedo al futuro, al pasado, al presente. Y como tenemos miedo es que inventamos los clanes familiares, las razas, los nacionalismos, las religiones organizadas, los partidos políticos. Pero, todo eso como es una reacción del miedo, nos divide y nos deja en el mismo miedo.
Así que, lo que más nos iguala -ya seamos pobres o ricos, al que vive en el campo o en una gran ciudad, seamos jóvenes o viejos, mujer u hombre-es la absoluta inseguridad, que al no comprenderla, es cuando sentimos miedo y temor. Y desde ahí, nos desentendemos de todo lo que no vaya en mi propia seguridad, haciéndome indolentes y egoístas.
Por supuesto, ese problema pasa su solución por cada uno. Y es sólo uno el que lo tiene que indagar, yendo a la raíz de todo eso. Y si uno lo ve, lo comprende, todo ya está solucionado. Pues, al no tener miedo no se dividirá del reto nuevo, ya sea una persona, un acontecimiento, el paso de los años, las novedades y sorpresas que nos trae la vida.
 
8. El miedo físico es adecuado, porque es una advertencia de un peligro inminente, como cuando llegamos a un barranco o al ver un animal salvaje que nos mira con intención de llegar hasta nosotros. Pero, el miedo psicológico a lo que pasó, al pasado, o a lo que ha de llegar en el futuro, y a lo que estamos viviendo en el presente porque lo contratamos con el pasado o lo proyectamos en el futuro, ese el verdadero problema.
Respecto, a lo de la cultura de la guerra, etc., todos los seres humanos somos violentos y guerreros. Solamente hace falto un reto adecuado para responder para saberlo.
Las tribus americanas del norte, antes de llegar los europeos se hacían la guerra entre ellas, se raptaban las mujeres, etc. Y en américa del sur pasaba lo mismo. Porque, el observador es lo observado: tú eres yo y yo soy tú. Y todos somos básicamente iguales en lo psicológico. Porque, todos participamos, queramos o no, de la misma mente global,
 
9. Gracias, Silvia. Precisamente, voy a cerrar el ordenador. Encantado de haber investigado contigo. Si quieres alguna cosa, me puedes escribir por mensajes por FB. Lo que tú quieras. El idioma que domino es el español, por eso los comentarios los traduce Google Translate, y yo copio y pego.
 
10. Lo decía, Fredy, porque antes del siglo V, desde antes de hace un millón de años seguimos haciendo todo eso. Porque al final la vida llega a un dilema, que es matar o que te maten. Ese es el verdadero drama.
 
11. Todos estamos un tanto locos, ¿no? La diferencia está en los retos a los que cada cual se tenga que enfrentar. Una vida fácil, sin grandes problemas, es fácil de llevar. Pero, una vida con todos los problemas atacándote, por todas partes, hacen que la fiera que está más allá del bien y el mal, aparezca y haga de las suyas.
Por tanto, hemos de responsabilizarnos de que esas situaciones, que generan rabia, traumas y trastornos mentales, del comportamiento, desaparezcan de la sociedad. Y eso sólo se consigue con compasión y con amor.
 
12. Una pregunta sin respuesta: ¿Quién creo a dios? Porque todo lo que es, ha de ser creado.