10. Indagar

strict warning: Only variables should be passed by reference in /var/www/vhosts/tsegarra.com/httpdocs/modules/captcha/captcha.inc on line 61.

Creo que sería interesante, que profundizáramos en la que estuvimos investigando ayer. Te dije que "hacer charla de mesa-camilla", era algo superficial, una pérdida de tiempo. Pero tampoco vamos, si nos apetece algún ratito, a descartarlo radical y definitivamente. La cuestión es, que nuestra base de diálogo, tiene que ser la libertad. Pero, como sabemos, no por ser libre hago toda clase de tonterías, como robar, romper el cristal de la ventana de los coches o acosar sexualmente a alguien. La libertad consiste en ver el juego de la mente, que nos impulsa o nos reprime, y hacer lo que más nos conviene, a ti, a mí y a todos. Lo que más nos conviene a los seres humanos, es el orden. No el orden del papel, de lo que dice la ley, que hay que cumplir. Ese orden, es el que en un instante uno ve claramente lo que hay que hacer, incluso aunque haya que ir más allá de lo sancionable por la ley. Para que lo veas claramente, un ejemplo: Tú estás en un bufete trabajando de abogado, y tú tienes la autoridad para ejercer lo necesario para solucionar los problemas de tus clientes, de las personas; y un cliente, llega fuera del plazo para presentar un descargo, un solo día, y tú ves que por inocencia y confusión, fue la demora. Tú puedes, tienes la posibilidad de presentar el pliego de descargo poniéndole la fecha para que esté dentro del plazo adecuado. Y eso, se ve en un instante, Y esa visión de que se puede hacer -o no-, es orden. Pues nosotros necesitamos ese orden. Porque en el orden se genera y provoca menos sufrimiento y dolor. Y esa acción de tú solucionar el problema, al ser orden, es también amor, que es tener compasión por todos lo hombres. No sé, si te has percatado de lo que yo intento con todo lo que hago, tanto esto de escribir, como todo lo demás. Solamente intento generar más humanismo, más respeto y amabilidad, que las personas seamos menos desdichadas. Y por supuesto, J. Krishnamurti también lo quería; él era el maestro de hacer que las personas sufrieran lo menos posible. ¿Cómo se puede hacer eso, que yo describo tan fácilmente? Simplemente, empezando por ser amable en la vida, con las personas, los animales, los árboles y las plantas, los muebles, los alimentos, con la ropa que usamos, con todo lo que tiene relación con nosotros. Si eso lo vivimos, qué duda cabe que haremos un cambio, una revolución interna. Sé que dices, que te ves más allá de lo cotidiano, pero eso es una ilusión que te llevará a más soledad y aislamiento. Estar solo porque uno quiere no es negativo; si uno sale cuando quiere y hace lo que tiene que hacer sin ningún problema. Lo negativo, es estar aislado. Es decir, no salgo porque es que no puedo con lo que hay ahí fuera; y no encuentro la salida para salir de esa situación. Por eso, insisto, la solución al problema está en generar y vivir, teniendo compasión por todos --y por ti también, lo uno es una consecuencia de lo otro-. Si tú tienes compasión, no tendrás miedo a las personas; al revés, gozarás de la relación. Y eso, es medicina, es terapéutico, es sanador. Tienes un cierto afecto, a lo oscuro y complicado, como esos que dices que hablan de psicología. La psicología, sirve para descubrir cómo funcionamos, como funciona nuestra mente; es una rama de la filosofía. Pero volvamos a lo de ayer: si tú sabes mucho de fútbol, te gusta, hablas de ello y quieres jugar, y cuando sales al terreno de juego -que es la calle y la relación cotidiana con todos los que vemos, recuerda que está la relación no verbal-, y al momento te entra un brote psicótico y tienes que salir huyendo, de qué te sirve esa psicología. Todo lo que hagamos, si no es práctico y vivificante, para qué lo queremos, si va a ser un estorbo para que llegue el orden, la paz y el sosiego. Quiero insistir, todo lo que hagas, hagamos, si no se hace con amor, que es respeto y compasión, será como un veneno que nos emponzoñará aún más todavía. Ese es, mi trabajo. Y no se me consiente, perder el tiempo en banalidades y superficialidades. No tengas prisa para hacer algo -como leer esto-, pues, como tú ya sabes, donde hay esfuerzo no hay amor. Pero no caigas en la indolencia, en el nihilismo, porque eso nos seguirá deteriorando. Para vivir, hemos de hacer algo. Y hay ciertas personas, que tienen tiempo para investigar lo negativo para descartarlo; y así, ser una luz para uno mismo y para los demás.